viernes, 5 de octubre de 2012
ARTICULOS
lunes, 24 de enero de 2011
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Doscientas veinte páginas de versos que, como ríos afluentes que son todo verso en la vida del sentimiento de una persona, llegaron hasta mi cada uno con su caudal, con su estiaje, o el desbordamiento de un sentir muy sentido de aquellos que hacen que el río principal, deje de serlo por un tiempo indefinido y se vaya por el cauce del afluente. NANAS
Cantos de cuna
que me cantaban,
que nos cantaba
mi padre
a mi hermano Pepe
y a mi
los dos con edad
parejo en nanas.
“Estrellitas del cielo
subir,
estrellitas del cielo
bajar,
que mi Juan,
que mi Juan
y mi Pepe
van a hacer
nanita
ya”.
Nanas:
cantos de cuna
que mi padre
una y otra vez
nos dormía
a mi hermano
y a mi
nos cantaba.
Padre,
padre mío,
dónde estas
tú,
y dónde
está mi infancia,
dónde,
¿quien se la llevó,
y quien se llevó
a ti
en mala hora
y en mala entraña?
Nanas:
canciones
que los padres cantan
cuando están
enteros
aunque les duela
el alma.
¿Pero qué puedo cantar
yo
a los míos
si llevo la garganta
entera
llena de rabia?
A ti,
padre mío
no te tragó
la guerra,
pero te partió
el ánima,
porque tú
sí que tenias
realmente
anima,
y nada de pose
de los sin alma,
los de copón
y mezcla
de bota alta
con sotana,
y por matar,
muchas,
muchas medallas.
¿Qué nana
puedo cantar
yo
a los míos
si tengo en la garganta
por mucha gente
mucha rabia?
¿Y qué estrella
del cielo
va a bajar
o subir
a ver como
se duerme
mi rabia?
Nanas:
canciones
de cuna,
padre,
que las recuerdo
a menudo
aunque vaya
cuajado en canas.
SOLA
Volvió sola.
Se trajo desde debajo
del campanario
el son de la campana
metida
en las sienes,
la que dobla;
la que redoblando
dobla
que una mujer
¡ay!
se queda
sin marido,
se queda sola.
Treinta años,
viuda
y sola.
Treinta años
como veinticinco,
y aún más guapa
que las guapas.
Y sola.
El del colmado
le dijo
que tendría
hasta de sobra
con sus sobras.
Y el mismo cura
le prometió
consuelo
en una catequesis
particular
para ella
a solas.
Y un mozo
como un toro
de treinta yerbas
comidas,
cada vez
que caminaba
con la vista
la devoraba
como un pasto más
a comer
a cualquier hora.
Y vino;
y volvió sola.
Se quedó sola,
Viuda,
y por mucho tiempo
no traspasó
puerta alguna
ni calentó más
ninguna alcoba.
¿Lo quería así
la campana
que como loca
revoloteaba
repicando
cuando
enviudó
y se quedó
sola?
¿Lo quiso
la vida?
¿Es vida
la vida
que se vive sola?
Preguntárselo
a ella
ahora;
ahora que está vieja
y sola.
HERMANO DE PATERA
Luce el sol:
Calienta.
Puede que más bien
abrase
la piel delicada del blanco,
pero la tuya,
morena,
lo agradece.
Frío y frío.
Mar y agua,
hondura de onda
y desolación
de mar
en pos de una sola
cosa:
mejorar la vida,
si la vida la mejora
el apartamento
apretado,
la chabola
y el desprecio
en la mirada,
callado,
de aquel que de ti
se sirve
y piensa que junto e él,
emigrante,
ya no eres desdichado.
Asombro
de asombro de incultura;
de sociedad
en puro escombro,
inculta
y tediosa,
aburrida.
Mortalmente herida
por la búsqueda
incesante
de los euros
apartando,
u hocicando
en la mentira,
mientras el político
gira y cambia,
levita,
grita,
vive alzado
del suelo
que no pisa,
y del que ha pisado
para hundir
y seguir
en la lid
de ser
por la calle,
por la alameda
señalado.
Contigo a tu lado,
amigo emigrante,
camarada de patera,
he estado
y voy a estar
mientras tenga
dedos
para escribir
y un teclado:
hermano de patera,
hermano.

Tal como se iniciaba
por aquel tiempo una narración
que el clero manoseaba
para darle autorización,
comienza ésta que yo deseaba:
En el nombre del Padre,
que, desde su altura azul del cielo,
hizo que nada cuadre
según y como seria anhelo
de los nacidos de buena madre
Porque con extrañeza,
vemos que, desde su azul altura,
no asomó su cabeza,
ordenando a la Iberia cordura
y justicia a todo lo que empieza
-------0000-------
Y cuando está admitida
la teoría de la redondez,
habrá que armar partida,
que aclare este cierto parecer.
Y ya los lusitanos,
pueblo que tuvo buenos monarcas,
surcan los océanos
sin escatimar oro a sus arcas
Y por rumbos seguros
sin ver costa alguna los marinos
avanzan los futuros
por los vastos azules caminos.
-------0000--------
Isabel y Fernando,
monta ella, y monta el otro tanto,
con sangre van aunando
villas y tierras bajo su manto
para ir La Ibérica agradando
Donde el rojo estandarte
del moro infiel de la media luna
no halle baluarte
para tremolar bandera alguna
que no sea aquella, la que comparte
Con una cruz la espada
bajo el más sangriento maridaje.
Dándose por ganada
la estancia cuando llegue el viaje
que convierte al hombre en polvo y nada.
Y hacia el sur y al levante,
hacia la al-Andalus de verdura,
el cristiano ignorante
quema y destruye la gran cultura
de un gran pueblo bereber triunfante
jueves, 11 de junio de 2009
LICOR DE MORA

Hasan, hijo de Hasan, nieto de Hasan, de la familia de los Benimajlad, llega como inmigrante a Murcia a trabajar en labores agrícolas. Una Central Sindical (Comisiones Obreras) se preocupa que aprenda el español y alcance cultura. Hasan, por primera vez tendrá conciencia del paso de sus antepasados por la Iberia, y reclamará la propiedad de las tierras de sus mayores.
Novela con pinceladas de hechos históricos reales acaecidos en una Murcia mora, y en un Marruecos raíz de todos nuestros sentimientos
y forma de ser.
JUAN ELADIO PALMIS
martes, 20 de enero de 2009
CAMAROTE ABIERTO
Abrir el camarote de un barco, lo mismo da que sea de viaje tras oceánicos que de aquellos de recorrido más corto, es entrar a saber y conocer un poco más de las ignoradas gentes que, a bordo de los barcos, unen, como pocas profesiones los hacen, los distintos pueblos y continentes entre sí.La soledad, unas guardias y faenas sin apenas horas para un raquítico descanso, junto a las tremendas nostalgias de los puertos, hacen de los embarcados, de las gentes de mar, personas de una pasta diferente, ni mejor ni peor, pero diferentes en sus anhelos, alegrías e ilusiones a las otras gentes que caminan por la tierra firme.
Camarote abierto es una novelas realista, alegre y melancólica, que refleja con toda su realidad la vida a bordo de los buques.
jueves, 8 de enero de 2009
Por Aquellos Tiempos
Juan Eladio Palmis
Novela - 261 Páginas

Y como aquel fue mi tiempo, y estos renglones son mis renglones, sin soberbia alguna, pero sin humildad, intento que se queden reflejando la manera en la que se vivía en la España de mi infancia. Muy cercana en el concepto tiempo, y muy lejana en la memoria colectiva de todo un país que aún conserva en muchas manos y orejas las huellas de los sabañones, y las hambrunas pasadas al repique intensivo, como de aparente alegría, de las campanas de los campanarios.
Versos de Cuba y Malecón
Juan Eladio Palmis
Versos de Cuba y Malecón, es un racimo de versos (87 en total) que como son de Cuba y su Malecón habanero, no podía titularlos de otro modo. Del mismo modo que la Cuba de la cual proceden no son de aquella superficial y altiva, con látigo colonial, sino de la voluptuosa, de movimientos y pausas diferentes, únicos, si cabe eróticos, espejo de un pueblo nacido para la música, el baile, la conversación; inquietud por el conocimiento y la cultura, y saber vivir la vida, de la que mucha, ellos me dan cuando beso su tierra.
Versos de Cuna y Poca Luna
Juan Eladio Palmis
Versos de Cuna y Poca Luna, son reglones, (120 poemas) muchos de ellos, fruto de apenas apretar el recuerdo, y por algunos pocos se puede entrever aquel tiempo, a pesar del clero, espada afilada en lengua y espada de Franco, el sudor de la correntilla y el corazón latiendo por la carrera en el juego del pilla- pilla, el futbol y las espadas de madera.
Quizás abunde más la incomprensión por las cosas incomprendidas, no ya cuando se es niño y no se le ve sentido, sino cuando de más mayor llama a tu puerta la vida con carnet y pasaporte, y te aprestas confuso a vivirla.
Mis versos son parte de mi vida, pero los llenan, a muchos de ellos, especialmente mi feliz infancia.
Taconazo español en Popayán y cuba
Juan Eladio Palmis
Ensayo- 473 Páginas
A Miguel Tacón y Rosique, Cartagena, España, 1.775. Madrid 1.855, marino y después militar del ejército de tierra, gobernador en su día de Popayán, Colombia, y capitán general de Cuba, como los dos cargos más relevantes de su vida, le cabe en su historial el haber trabajado con todas las fuerzas de su desprecio hacia los indianos y criollos, para que se iniciara la primera gran escaramuza generadora de las guerras civiles que en las tierras continentales indianas se desarrollaron para que el león imperial Ibérico, derrotado, se volviese a este lado de la mar a rascarse las pulgas. Y en Cuba, al margen de poner la isla socialmente al borde de una catastrófica guerra civil, plantó Tacón por doquier, en una tierra de dulzura, una animadversión hacia España y lo español, que aventó toda duda al respecto de los cubanos sobre su continuada o no vinculación con España.
Y con rabia y resolución lanzaron, sin ya posible vuelta atrás, el emancipador grito liberalizador de Yara.Y todo gracias al despótico proceder de un mando español desplazado a Las Indias, donde con toda fidelidad reflejó el sentimiento real de lo que sentía la España oficial, con su clero a la cabeza, hacia las colonias que le daban mantenimiento.


